| Montar y desmontar la dichosa carpa lleva su tiempo, operarios, camiones de gran
tonelaje irrumpen en la Plaza y comienzan la instalación. La Plaza es ocupada por la carpa,
cada vez más tiempo pues hay que justificar el enorme despliegue, se inventan ferias y
ferias de lo que sea, es igual. Se quitan bancos, zonas de juegos, la fuente -bien-, y adiós a la Plaza que ve sus
carísimas y sucias losetas agujereadas y rotas para anclar la carpa, todo el espacio
es ocupado y el imponente equipo de aire acondicionado se amontona en la trasera o junto a las
terrazas produciendo un zumbido en verano que hace verdaderamente molesto permanecer en ellas.
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